top of page

“OjAlÁ quE LoS mÍos NuNcA sE mUdEN”


En un Puerto Rico que enfrenta múltiples problemas a la vez, es necesario sostenernos y capturar nuestros momentos más emotivos. Es prioridad fotografiar desde nuestros torneos de dominó en alguna marquesina, hasta nuestros logros que nos impulsan a salir hacia adelante. La canción “DtMF” de Bad Bunny, que habla desde su experiencia personal como Benito Antonio Martínez Ocasio, nos invita a reflexionar lo que muchas veces queremos ignorar para no caer en la nostalgia. Entre ellas, están las diferentes formas de mudanza de lxs puertorriqueñxs; como la transición de amores -entre lo físico a lo espiritual- o la mudanza de nuestrxs seres queridxs afuera del archipiélago borinqueño. 


Mientras crecemos, atravesamos diferentes experiencias que nos sacan lágrimas: la muerte de un familiar, de una amistad, de una mascota; el acto de decirle adiós a un capítulo. Esas transiciones nos transforman en una persona diferente que encarna en su piel el dolor de la ausencia. El acto de recordar es una de nuestras maneras de reflejar una emoción que nos conecta, incluso nos detiene, en el pasado. Aunque tengamos las fotografías que dibujan memorias de personas que se despidieron de nuestra vida física, la sociedad y sus problemas no paran por nosotrxs. Este ritmo de vida nos ha enseñado a retratar instantáneamente los cambios y seguir hacia adelante.


Aparte de sentir la pérdida de personas que pertenecen a nuestras comunidades, es necesario conocer los otros traslados que forman parte del colonialismo. Nuestras mudanzas hacia otras tierras no son coincidencia; es parte de un plan malévolo que quiere lograr un Puerto Rico sin puertorriqueñxs. Mientras nos detenemos a llorar por las personas de nuestros círculos más íntimos que tienen que migrar, se nos acelera la rabia por las ineficiencias de los gobiernos que nos dominan. Nos quitan nuestra educación, la salud, viviendas y tierras. En fin, nos quitan nuestras oportunidades de ver a nuestrxs familiares crecer de cerca. Las frases de esta canción, que se han entrelazado en los continuos diálogos sociopolíticos, son otro llamado a la acción colectiva.

"debí tirar más fotos, debí darte más besos y abrazos las veces que pude, ojalá que los míos nunca se muden".

Esta canción padece de la nostalgia de un Puerto Rico que no debemos perder. Nos conecta a los momentos festivos, como los navideños, que nos ayudan a comprender quiénes somos realmente. Con los ritmos de la bomba, plena, salsa y reggaetón, se nos enfatiza que podemos manifestarnos por medio del gozo. Es nuestra obligación como puertorriqueñxs atender esta acción colectiva y resistir mientras nos intentan quitar todo. Lo más importante es rebelarnos como podemos y asegurarnos que las comunidades boricuas, tanto aquí como en la diáspora, puedan llegar a ver un Puerto Rico mejor. Nos toca fomentar ese trabajo arduo porque las personas que todavía no se han ido están expuestas a irse. Ahora toca jugar dominó con quienes están y recuperar la memoria, por medio de las fotos, a nuestrxs queridxs que se sentaban en las dos sillitas plásticas. Además, sobre todas las cosas, seguiremos aquí en nuestros espacios festejando las victorias, cueste lo que nos cueste. 


Comments


bottom of page